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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Tormenta

Abre el día
inaugura relámpagos que se olvidaron con el sol
compite la luz
no nos alcanza
entre esferas de canciones
apagamos algo que se parece al trueno.

 No importa si son árboles o frutos
todo lo que cae es redondo
incluso las glorias pasadas
que ruedan hasta congelarse en la planicie.

 Afuera quedan los pájaros
en la jaula más grande de todas las jaulas
encerrados afuera, afuera.
Los relámpagos les cosen alas nuevas
y todo lo que vuela tiene esa geometría
que nos da la tormenta.

Noviembre, 2011

jueves, 25 de agosto de 2011

.lluvias con retraso

(por las lluvias de fin de semana)

¿Sabés qué? Podría hacer cientos de metáforas en relación a las gotas de lluvia y este corazón que late con ritmos nuevos.
El mismo corazón que se salía del pecho mientras leía On the road en el asiento de la terminal.
La lluvia se incorporó a la rutina del fin de semana. Tu voz se incorporó a la rutina del fin de semana.
Aún con frío, aún con el sueño postergado de cada día, inventamos formas de querernos con las manos, con la boca, con palabras, con el cuerpo, con el pensamiento.
Y mientras me debilito en la mesa de un bar, bien podría haber escrito estas palabras un año después...



flor que late y late
aunque nunca encuentre
cuerpo que la habite”

Luis Alberto Spinetta

Sé que esto es el principio
y que esta lluvia es el agua primigenia 
brutal y pura que descarga su risa
por mi espalda, un mar vertical
que no me cuida ni me hace daño,
solo está ahí. Quién sabe.

Estoy parada al borde de algo
agarrada de manos que no existen
pero que guardan una caricia futura.

Borde y principio 
son la misma alfombra
sobre la que estoy descalza
y el mundo no gira
está respirando.

Carolina Amaro - Claudio Burgez. "El gran algo"

domingo, 14 de agosto de 2011

.para escribir

(esta entrada va atrasada dos días, porque no he tocado la compu desde entonces)

Pensé escribir sobre Mario, el tachero viudo, de 40 años, que me llevó el otro día a trabajar. Se acordaba de haberme llevado hacía unos días atrás a casa y se pasó hablándome todo el camino.
A las diez de la mañana, parecía ya haber oscurecido. La tormenta no auguraba un buen día.
Pero quedarme pensando en el tachero y su historia y sus ganas de conversar, no fueron tan fuertes como otras cosas durante el día.
Al final me dejé llevar por la lluvia que me mantuvo los pies mojados todo el día. Al final acabé por concentrarme en los buenos gestos del día. En el primer cumpleaños de Nerea en Uruguay y la deliciosa cena que nos preparó esa noche, en su sonrisa al abrir nuestro regalo.
Después amigos, amigos ajenos, vino, risas, postre, una larga caminata.
El sueño puede más al final del día y todo el viernes, desde la cama, parece bendecido por esa lluvia ante la cual me pasé el día protestando.
A veces los días grises sí pueden ser rescatados para una futura biografía.




domingo, 31 de julio de 2011

.insuficiencias

La noche temprano y llena de golpes. Cataplúm de risas en encuentros y reencuentros de gelatina.
Se nos sigue olvidando revisar la fecha de caducidad antes de asistir a las fiestas y de pronto el óxido de una lluvia desprevenida nos sacude los huesitos dulces o nos pone los pelos de punta.
Humo y saliva parece ser todo lo que queda, el resto sólo es falta, ausencia y paz de promesas frágiles.
Llueve al fin y no alcanza, aunque duela mucho el agua, no alcanza. No sé para qué, pero no es suficiente.

lunes, 2 de agosto de 2010

.de cartón

De nuevo pasaron días de lluvia sin escribir acá, rompiendo mi promesa original, comprometida con este sitio.
Ahora escribo desde los restos, imaginando un texto cual arcoiris, colores luego de la tormenta.
Amagando todas las ganas de algo y quedándose en la cama, la muñeca de cartón no tendrá flores pintadas en su vestido.
Eligió adornos de papel para su pelo, collares de colores, broches de pan y sal para prenderse en la ropa.
Y nada. La calle la recibe zumbando agonías, mojándole los pies y pudriendo su corazón también hecho de cartón.
No hay nada tibio, un calorcito de madera con olor dulce, leñita seca que crepite y no llegue a quemar su cuerpo de cartón mojado. No hay pinturas que logren restablecerle la sonrisa.
Se detiene su perfil lineal y se desdibuja las manos, poco a poco, para no poder tocar más nada, para no poder aprisionar más mariposas ni abrir puertas ni acumular tesoros.
Abre la tarde, como las capas de su cuerpo, que obtiene formas nuevas una vez que se seca.

domingo, 18 de julio de 2010

.one wing


Con un ala es imposible volar, claro. A veces en la lluvia, si el viento quiere, te ayuda un poquito

lunes, 14 de junio de 2010

.dos

Escribimos por dos día de lluvia.
Ella y yo, ambas mojándonos de soledad y frío en un invierno que se anticipa ya usado.
Ella, la intrusa de esta casa que supe llamar cuerpo, habla por mí sin palabras.
No sé escribir.
Ambas sabemos de la gravedad de los truenos. Amabas nos acurrucamos, cuerpo con cuerpo, para dormir sin nervios, pero no.
Acuden en sueños y en la vigilia sus amigos fantasmas, sus ángeles de miedo, esa imagen de Rose que tanto me gustaba, "sus óperas de nada".
Latimos en un día de tormenta eléctrica, le enviamos cartas de condolencias al sol. Ambas sudamos medias a rayas, estómagos con sueño y noches infelices. Ambas travestimos el día y jugamos a disfrazarnos una de la otra. Sus manos transparentes de tan blancas me pintan los labios con la sangre que cuelga de todas y todas las flores de la casa. Yo peino su cabello envidiablemente largo y sedoso con una costilla de vaca que guardo desde hace siglos. Lo enrosco y desenrosco mientras reímos, juntas y entrelazadas por dos dedos de locura.
Amamos. Con locura, con furia, con tristeza. Con tristeza. Con ganas de remendarnos la boca y la amnesia, el olor a muerte de adentro, esta escinción rotunda de días no festivos.

viernes, 4 de junio de 2010

.lluvia roja

La lluvia me hizo reír y enojar a la vez. Salir a la vereda mojada después de cuatro horas de hospital, suero, malos ratos, sangre, preguntas, nervios.
La humedad se reía de mí, se convertía en una metáfora perfecta para mi desdicha. Llover, como mi cuerpo derritiéndose en fluidos, como mi ánimo escurriéndose cual agua.
La lluvia quizás tuviese algo de sanadora, entonces. La ropa sigue mojada, yo me miro frente a las medias, una pollera, una toalla, como frente a un espejo. La piel estirada y oscura, las marcas de los palillos, la pesadez que les da esa apariencia tan vulnerable, su densidad mojada.
Respiro, espero el verbo, me desangro hasta que alguna hora tenga mi nombre.

sábado, 29 de mayo de 2010

.es la chica contra la furia de dios

"Y no sabes si detenerte o llover..."


viernes, 28 de mayo de 2010

.gigante

El día se atropella entre las cejas de una tarde quieta. Los planes, las corridas, los regalos futuros, las piezas de un rompecabezas que va a armarse en breve.
La ciudad se atraviesa de calor y sueños. Y gotas de palabras nunca dichas hacia el final de la noche.
Una tormenta tiene miedo de mí.

domingo, 23 de mayo de 2010

.milongas nuevas

Hay tanto para amar que no encuentro la forma...


...y además no tengo mucho para ofrecer a cambio.
Acá estoy más escondida, puedo decir que escucho estas milongas nuevas y se atropellan impulsos por hacértelas escuchar a vos, que sos tanto silencio desde tu umbral callado, desde un pacto tácito de no-palabra.
Mientras se enloquecen esas guitarras criollas, no para de rondarme la idea... hay tanto para amar y yo sin nada adentro.
Creo que esa idea, aunque ya estuviera latente, resurgió después de esa hermosa noche de té, cosas ricas y cine japonés. Tanto que amar, tantas sonrisas gratis, tanta diversión en una noche con tan poco...
Y las milongas extremas siguen, mientras continúo en este círculo de pensamientos, que alternan mis furias personales, mis ganas de hacer llegar la música a otros oídos y mi falta de medios para amar lo que hay que amar.*
Y esta madrugada lluviosa se agolpa entre mis huesos.
Todo es hondo, frío y hondo, al borde de toda garúa.




*Beauty - Fito Páez

miércoles, 19 de mayo de 2010

.expresionismo

Pinchacitos que hidratan el día. La cuatricromía de mi vida se borronea en un día rutinariamente extraño, no por lo raro sino por lo ajeno a mí.
Y sin embargo la adrenalina de levantar la mano bien alto para manifestar una opinión, las palabras de alguien calificado amparando mi trabajo, ese amor platónico digno de un análisis psicoanalítico.
Una mirada desde la ventana que atraviesa las discusiones gremiales y se enreda en mis rulos absortos por la humedad, esa soberbia que clava los ojos en mi precariedad desafiante, en mi valentía al hablar, al desnudarme, al sostener mis propias palabras.
'Expresividad y expresionismo, así con minúsculas', sentencia el hombre de barba espesa y honda sabiduría, augurándonos un año de experiencias casi epidérmicas.
Lo celebro con una sonrisa en los ojos y las gotas imperceptibles que me acompañan a casa.

martes, 13 de abril de 2010

.ella

Carolina
Nos seus olhos tristes
Guarda tanto amor
O amor que já não existe
Eu bem que avisei, vai acabar
De tudo lhe dei para aceitar







autorretrato con lluvia



Ella lee en un ómnibus con rumbo incierto. Y piensa demasiado. Y todo da en acabar con su nombre, con su voz, con sus mañanas convertidas en tarde.
Todo amenaza con caerse del cielo como la lluvia, mientras ella escucha un disco entero bamboleándose en el asiento. La tarde le reserva un lugar entre sus brazos.
Al regreso todo es claro. La noche blanquísima le abre los ojos, sopla valentía en su intimidad de gorrión. Algo pasa afuera y es sólo afuera, porque quiere bailar toda la lluvia del mundo en puntas de pie.

jueves, 4 de marzo de 2010

.mi noche triste





Llovía transparentemente mucho.
Entre las sábanas, entre restos de sueño, se acurrucó aún más, buscando un calor perdido y suspiró deseando amanecer con sol.
Abrió los ojos al cielo celeste, más tarde, aunque la lluvia le susurrara, todavía, que el mundo la dejaba atrás.

lunes, 22 de febrero de 2010

Acantilado

Todos con las puntas de los pies saludando a la nada. Como esperando el disparo de largada, todos con la mitad de cada pie ventilándose en el vacío, a punto de saltar, amagando decisiones de perderse en una incertidumbre colectiva.

Que la lluvia me moje, me recorra toda, me empape, cumpliendo su promesa de dejarnos vivir ayer, una noche.
Que la lluvia me moje, mientras escurro mis pestañas húmedas sobre la alfombra, tiritando de una corazonada.

Que me invada el vértigo de caer rodando por ese acantilado. Tengo ropas viejas que piden recambio. Que la lluvia las moje y alguien me las saque, con su nombre...

domingo, 7 de febrero de 2010

.missing

"everybody wants freedom
one by one
march to the sun(...)

what i hope is buried in the deep, deep
what i miss
is something only you can say"

Extrañar se parece tanto a un día lleno de lluvia. Extrañar sin saber qué se extraña, sentirse uno tan tonto consigo mismo.

En días de humedad que simula un frío que no existe, tiendo a extrañar esa cama enorme que me albergaba hace seis años en un planeta desconocido. El frío extremo de afuera, los pasillos con moquette, la casa oliendo a comida casera, dulces, niños, una calma hecha de voces alegres.

Extraño el frío de la vereda en que te encontraba para pactar tácitamente una taza de café. Caminar con la alegría enemiga del invierno, sosteniendo castillitos de arena con mis manos ocultas por los guantes. Seis años después y con otro frío, la calle olía por un rato a comida casera, dulces, niños...

Extraño las almas que fueron mías durante tantas madrugadas y que luego ahuyenté. El frío, el calor, el invierno, el verano... extraño ese olor a hogar lejos de casa.

jueves, 24 de diciembre de 2009

.todo menos yo

La lluvia es una cosa que sin duda ocurre en el pasado, dijo Borges, cité acá alguna vez.
El día es otra cosa, pero llueve, dije yo hace tiempo.
Exactas dos citas para este día.
El viento todo lo conduce hacia la nostalgia, la tristeza. Y mi indiferencia alegre, mi flotar, leer, pasar el día como uno más. Se disuelven las ganas de perdurar o de estar acá o de seguir en el tren del 2009.
La lluvia sucede en el pasado, el día se deja atrás en mi mente, las gotas caen previniéndome de futuros males. Pero no hago caso.
Y resulta que me da risa que me extrañen, me da risa que me quieran, me burlo de casi todo, menos de una voz que atiende mi ansiedad y mis urgencias.
Me urge el té, las ganas de los viernes, la timidez recíproca de las cosas nuevas. La lluvia es pasado en este presente cruel de celebración y exceso de comida. La lluvia es espejismo de llanto que quiero apartar ya para siempre, de la mano de tanta, tanta espuma.
La lluvia es esto que no somos. Y somos tanto, vos y yo.

sábado, 19 de diciembre de 2009

.contra las rocas

"Mar adentro, mientras, las sirenas cantan
hay quien se tapa los oídos
quien se ata al mástil de proa.
Tú y yo dejamos que nos seduzcan con su canto
nos estrellamos contra las rocas"



El cielo se derrite en el patio vacío. El día totalmente amarillo guarda restos de una noche larga y fresca, llena de esperas y caminatas, dedos conteniendo respuestas.
Estrellarnos contra las rocas, rompernos para ser de nuevo, para renacer después de una metamorfosis casi divertida.
El cielo se derrite apenas sobre mi cuerpo. Y despierto con los ojos casi ciegos, rezo en la piel del verano. Pienso en las promesas de ser horizontales y tibios. Y despierto a ese otro lugar de la vigilia.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

.insomnio

La madrugada huele a jazmines y ella espera el trueno, cansada, dolida, con la espalda encorvada a la cabecera.
Lee a Cortázar cómo dice eso de escuchar música con audífonos, de que la poesía es el audífono para hacer llegar mejor las palabras a los oídos del alma.
Escribe mensajes que no sabe si llegarán, promete cosas que no sabe si cumplirá, tiene ganas de todo eso que sabe no puede obtener YA.
Y pelea con los mosquitos.
Y sufre el calor y la ropa.
Pero después sueña... y olvida. El sol se lleva el sueño como la humedad en el hormigón del patio.

domingo, 29 de noviembre de 2009

.brindis de domingo

Por esas tardes amarillas la sombra de la tormenta.
Por la soledad de un domingo de locura, la paz en el ojo del huracán...
Por la ambigüedad del agua.
Por el silencio ante el cristal de fuego.
Por las banderas, los corazones y los ojos al viento.
Por quienes dicen que sí y aprontan el corazón.
Por los planes veraniegos, los eneros con futuro de té, las ciudades a recorrer.
Por los viajes no hechos.
Por las voces que llenan de paz y cubren los agujeros.
Por las promesas que hicimos y las que aún no hicimos.
Por las que cumplimos.
Por las que están por cumplirse.
Por la celebración de lo pequeño.

Brindemos con lluvia. Brindemos en el chaplin de la semana, con lluvia y cantos multicolores.