jueves, 2 de febrero de 2012
A brillar, mi amor
Como boa constrictora nos adormece al punto de la apatía y nos enreda para arrastrarnos al fondo. Pero no.
Vos y yo sabemos que no, Babilonia, que somos más fuertes, que acá la cosa es otra, que hemos resistido tormentas como árboles de enormes raíces.
Así que no, esa presencia melancólica y sucia no va a llevarte al fondo, no va a adormecerte con pastillas ni a dejarte entrar en su reino de desesperanza e ilusión de muerte.
Somos las hemanas Babilonia, "raíz de tiempo, cosa anterior, primeval being, terror y delicia de los comienzos, romanticismo de Átala pero con un tigre auténtico esperando detrás del árbol" ¿te acodás?
Siempre Babilonia, con Sèvres que por fin se dignó en aparecer y nos desata las orillas.
Apenas llueve, apenas. Pero un rastro óxido nos sumerge las narices en un año lleno de porvenires.
La vida es otra cosa. A brillar, mi amor...
martes, 13 de diciembre de 2011
.círculos
cantan con sus voces ebrias
toda la lluvia de este verano.
Afuera el tambor, la luna
círculares y porfiados en su redondez
visten la calle mojada y fresca
el viento de una madrugada
que se pronuncia al revés.
Siempre a la noche
en una taza fosforece
un último sorbo de vino
y crujen en el piso_________ mis pies
______________de madera
los besos en la espalda de la oscuridad.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Tormenta
inaugura relámpagos que se olvidaron con el sol
compite la luz
no nos alcanza
entre esferas de canciones
apagamos algo que se parece al trueno.
No importa si son árboles o frutos
todo lo que cae es redondo
incluso las glorias pasadas
que ruedan hasta congelarse en la planicie.
Afuera quedan los pájaros
en la jaula más grande de todas las jaulas
encerrados afuera, afuera.
Los relámpagos les cosen alas nuevas
y todo lo que vuela tiene esa geometría
que nos da la tormenta.
Noviembre, 2011
martes, 25 de octubre de 2011
•paraná
jueves, 13 de octubre de 2011
.pretérito perfecto
que hasta callar y hablar son dos traiciones"
Roberto Juarroz
Un nudo de gotas se precipita, desata la lluvia y desata el sueño, las ganas de respirar el perfume que quedó encerrado en el cuarto.
Un muro de niebla esgrime esa distancia inexistente para darnos miedo.
Y el día es un borrón entre las caminatas y las compras, un mundo azul oscuro para perderse entre canciones.
Hemos llovido juntos tanto abismo...
miércoles, 12 de octubre de 2011
•notas
martes, 11 de octubre de 2011
.fin de semana
La lluvia y esta costumbre de escribir la lluvia me hace tener que pedir perdón. Por no tener las palabras suficientes, por no alcanzar, por estar tan pobre de frases que me desnuden y perfumen alguna página en blanco.
Pobre, así, enseño las manos y la boca vacía a esta nada que se junta como charquitos de agua.
Despojada de este lenguaje de amorconlluvia, miro el comienzo del día con nubes cargadas de gotas frías y sonrío muy a pesar de esta cuasi-fobia a la humedad.
Más tiempo para armar mundos debajo de las sábanas...
jueves, 6 de octubre de 2011
•Baleno.
jueves, 29 de septiembre de 2011
.flotando el río...
En una lluvia sin temporal, una lluvia que moja y remoja la ropa que olvidó destender, ofrece sus cinco sentidos por un poquito de sol.
La canción de entonces era azul, la lluvia cambió de color. Entre las flechas del tiempo que surcan un cielo de bienvenidas está esa otra voz envuelta entre canciones nuevas, de nuevos colores.
"Cada cual a merced de su corriente..."
Y la corriente de la orillita al costado del cordón se lleva barcos de papel cargados de palabras que nunca he podido escribir y, mucho menos, pronunciar...
•Random mental
Las canciones siempre tienen un lugar, un momento. Y más para quien ha salido sólo con músicos. Todas las canciones significan algo, todas tienen voces distintas, sexos distintos, vísceras, pulsiones, amores, olores.
A veces uno va con ese random desastroso por la vida, pensando que las canciones lo único que hacen es acompañar el camino, y se aparece ESE tema, que te hace acordar a ESE momento. A alguien que te canta “bajo un sol de muchacha y aroma” acostados y muy al oído. O a otro alguien que besa tu cuello al son de “vos y la lluvia caen”. El problema es robar y compartir música con quienes uno está. Pero sería imposible la vida de una eterna amante de chicos que tocan la guitarrita, sin la transacción de amor por música.
Cuando uno está solo, el random juega una mala pasada, y mientras limpias el placar y suena uno de esos temas, se te viene el mundo abajo y dejás de doblar remeras, para quedar atónita mirando la ventana.
Creo que encontré el porqué de mi desorden. A todos aquellos que creían que mis quilombos eran un problema de personalidad, o de desidia, les respondo: No señores, sufro de nostalgia agudizada por un random mental desagradecido.