jueves, 5 de junio de 2008

.planes de un día cansado

Ya... los días parecen cansarse, agotarse de mi peso en la ciudad. Hoy tengo nomás una mañana gastada para regalar al día, una mañana de café con leche tardío, besos pegoteados de una niña con rulitos y las palabras de esa gente que me enamora a distancia.
Nada más. Esta hemiplegia del tiempo abre los cajones llenos de polvo y me busca, me obliga a ciertas costumbres, a ciertos hábitos que creí había perdido.
Este día no me invita a salir a la calle y sin embargo paso, camino, me cuelgo de las esquinas llenas de bultos verdes y cabezas asomando de esos bultos, que cada vez se me van haciendo más familiares. Cruzo parques, escuelas, oficinas, sin rumbo cierto, aspirando ese olor característico de la casita de todos, de los sintecho.
Avanzo con confesiones, fantasmas y el peso de los suburbios acorralándome hacia la noche. Paso, camino, muero a la tarde cuando el cielo sube, ya limpio, y se desespereza entre las ruinas que circundan el Palacio.
Anoto en mi libretita. Planeo el chocolate caliente y los besos de rigor.

AVISO:

Waterproof se ha convertido en un sitio conjunto! si! ya quería yo que fuera así. Ahora seremos dos personitas las que dejaremos constancia de que la lluvia moja nuestra tierra.
Desde dos lugares distintos, yo desde mi Montevideo y Jor desde Paraná, Entre Ríos.
Mientras llueva, aquí estaremos, haciéndonoslo saber y transmitiendo el golpetear de la lluvia de alguna forma.

miércoles, 4 de junio de 2008

.detalles

La película que pasaba por la ventanilla estaba nublada. Bajó, corrió varias cuadras espantando, nomás con el pensamiento, esa lluvia casi niebla que la acariciaba. Esa lluvia molesta que moja pero no moja.
Caminó más, muchas cuadras al santo botón que le dejaron los lentes llenos de gotitas. No era su día.
Llegó cansada y con el dolor en el pecho que cargaba desde hacía días; llegó mojada, despeinada, casi ciega.
Abrió la puerta y el vaho le empañó los lentes, fundiendo todas las gotitas en una sola película lechosa.
Entonces él le retiró con ternura los lentes y le dio un beso.
Y fue su día.

lunes, 26 de mayo de 2008

. m s n

Algunas conversaciones por MSN tienen reglas tácitas. Con algunos está prohibido preguntar acerca de los 'nicks' del otro, a veces es solo la intención de que se interpreten como cada cual quiera y a veces porque son demasiado explícitos. Hay otros que definitivamente no merecen comentarios.
Pero siempre hay dos o tres que los toman como tema de conversación y punto de partida para muchas cosas.
- hola, te aviso que antisocial+sola=amarga - me dijeron el otro día. Punto de partida de una conversación.
Otros se han compadecido de mí, a otros no les cierra mi reclusión imaginaria en esa burbuja de la antisociabilidad.
A veces está el mágico beneficio de la duda y una frase puede significar varias cosas. Ahí creo que es cuando nadie se atreve a preguntar o cuando cada cual la interpreta a su favor.
Eso es lo lindo de no verse la cara. Eso es lo lindo de poder mentir con los dedos.
Hay otras conversaciones que casi nos ponen en un diván y nos hacen decir hasta lo que callamos a vivas voces durante siglos. Pero siempre hay reglas.
Por mi parte, me es siempre más confiable la persona que menos bichitos y emoticons use. Prefiero las respuestas sinceras a los clichès que parecen estar seteados por defecto en los teclados. Por mi parte te prefiero a vos, que tímido y todo contás tus náuseas y me hacés sentir un poco más amiga de alguien.
No todo lo que uno piensa que es malo, termina siéndolo. Voy a empezar a tratar mejor al MSN, por más estúpido que me parezca, por más inútil que crea el hecho de que la gente se esconda para decir las cosas.
Al menos compartimos mi mejor arma, la palabra escrita.

sábado, 24 de mayo de 2008

.hit

Correr descalzos por debajo del cordón de la vereda, pisando la calle toda mojada, fue un verdadero hit.
Los vecinos sacudían la cabeza y espiaban casi indignados detrás de las cortinas.
Nosotros calculábamos las pequeñas corrientes de agua y nos lanzábamos en carrera calle abajo.
La etapa de los barquitos de papel estaba superada. No había nada mejor que sentir esa humedad resbalosa y prohibida bajo los pies.
El invierno nos congelaba pero alguno que otro día salíamos a pasear por esos ríos imaginarios, venciendo tempestades y acumulando resfríos hasta que casi nos curábamos de espanto.

viernes, 23 de mayo de 2008

.atardecer

Atardecer
apoderarse del clásico suspiro
y envejecer con fuerza
con ganas intocables
y prácticas tangibles
eso siempre.
Atardecer como pisando huevos
con los tacos recién estrenados
la frente en alto pero
la autoestima en la cuerda
floja.
Atardecer sin mirar hacia abajo
solo con los pies desnudos y apolillados
tocando el césped
la ambigüedad de cruzarse
con extraños
que son amigos de toda la vida.
Y difícilmente poder enderezarnos del suelo
para vernos el pantalón manchado de verde
menos
que menos
para saludar al recién llegado.

miércoles, 21 de mayo de 2008

.el violín de becho

hoy el día me dejó esta canción en la garganta:

"Vida y muerte, violín, padre y madre
Canta el violín y Becho es el aire.
Ya no puede tocar en la orquesta
Porque amar y cantar eso cuesta."


completa aquí
Y gracias, a Alfredo, que también me regaló un nombre.

martes, 20 de mayo de 2008

.de todo

Ayer fue raro. Muy raro. Me sentí viviendo en otro año, en otro lugar, sentí la ciudad muy ajena, desde mis suburbios hasta el centro, que me deparó una tarde también remota y sacada de mi álbum personal.
La lluvia que no llueve. La lluvia respirada por la piel, el cielo que tengo ganas de comer a cucharadas, el ómnibus que me zarandea entre canciones patéticas que soporto solo para escuchar las buenas.
Y todo me despierta, me hace flotar en una realidad ausente, muy muy lejana.
Me transporto a días del fin de mi adolescencia y rostros conocidos aparecen en los vidrios empañados de humedad. Los poemas que escribía en aquel entonces y hoy me parecen absurdos le gustaban a aquel anarquista que vociferaba incoherencias y me enseñaba de música y lealtades. Porque Artigas son los padres.
El loco desfiló en la tarde mientras dibujaba con mis dedos rotos en las ventanillas esas promesas que nunca se cumplieron, "una tarde de té en tu casa, vos tocando en el piano Amèlie", "La próxima que venga Dolina vamos juntos", "Ojalá volviera Tiersen para ir a verlo", "Aún no pude leer 'A brave new world', pero ya lo voy a hacer".
Y continúan, despidiéndose de la cordura de las nubes que pronto romperán en llanto. Sigue el día inexplicable y confuso.
Y hoy llovió.
Lo atacó en la mañana, me dejó el patio de hormigón como testigo.
Y las uvas de la parra que ya no existe y el naranjo del frente que cortaron y las corridas jugando a la escondida en todo lo ancho del terreno y mi próximo cumpleaños de chocolate. Todo viene en estos días de otoño de mentira.
Y al volver a casa un nuevo espectáculo de prostitutas poblando las esquinas de la avenida y los rincones oscuros del barrio.
Los suburbios me respiran en la nuca y me dan tregua para llegar sana y libre a la cama.

domingo, 18 de mayo de 2008

.por la calle

Voy a hacer de cuenta
que no te vi
voy a cruzar -sí, ya cambia el semáforo- a la vereda de enfrente
voy a
hacer de cuenta
que no te conozco
soy hábil
bajando los ojos
apelando a mi astigmatismo
a mi despiste
a mi...
como sea.
Dejo de taconear fuerte
pretendo pasar
desapercibida
ay!
pero justo
bajaba el cordón
y una tentación suicida
me hizo levantar la cabeza.

Hice de cuenta
que miraba otra cosa
pero era tarde
crucé al fin y me perdí hacia abajo
en el laberinto de sintechos y basura.

A la noche le mostrarás al resto
el pedazo de una cancioncita boluda
y vas a pretender
que me dé
por aludida
sin olvidar
por supuesto
el beneficio de la duda.

Yo de seguro
pasaré dos horas
la mirada fija
pensando qué de original
para no decirte

domingo, 4 de mayo de 2008

.hojitas

Voy creciendo y pienso que cada vez tengo menos ganas de escribir sobre mí. Cada día siento más el peso de esa lluvia invisible y constante que me cubre los ojos y no me deja ver nada más allá de unas cuantas frases que ya he gastado años en repetir.
Sin embargo, cada vez más lo que escribo se parece a mí.
Cada vez más hablo de mí con frases elípticas y analogías extrañas.
Pero no deben creerme. Porque yo también soy mentira.
Cada vez más me canso de decir hice tal o cual cosa, me siento así o asá, pero cada día me invento una frase que me creo.
Y de alguna forma vuelvo a ser eso.
Y me repito.
Hoy junté unas hojitas y las puse sobre la mesa para mirarlas. Amarillas, muy amarillas las hojitas. Otras con un poco de marrón.
Agradecidas por mi admiración, me soplaron al oído sus experiencias de viento y el pequeño chaparrón que hoy las sacó de la cama.
Ya no tengo ganas de autobiografiarme y sin embargo...