domingo, 23 de mayo de 2010

.milongas nuevas

Hay tanto para amar que no encuentro la forma...


...y además no tengo mucho para ofrecer a cambio.
Acá estoy más escondida, puedo decir que escucho estas milongas nuevas y se atropellan impulsos por hacértelas escuchar a vos, que sos tanto silencio desde tu umbral callado, desde un pacto tácito de no-palabra.
Mientras se enloquecen esas guitarras criollas, no para de rondarme la idea... hay tanto para amar y yo sin nada adentro.
Creo que esa idea, aunque ya estuviera latente, resurgió después de esa hermosa noche de té, cosas ricas y cine japonés. Tanto que amar, tantas sonrisas gratis, tanta diversión en una noche con tan poco...
Y las milongas extremas siguen, mientras continúo en este círculo de pensamientos, que alternan mis furias personales, mis ganas de hacer llegar la música a otros oídos y mi falta de medios para amar lo que hay que amar.*
Y esta madrugada lluviosa se agolpa entre mis huesos.
Todo es hondo, frío y hondo, al borde de toda garúa.




*Beauty - Fito Páez

miércoles, 19 de mayo de 2010

.expresionismo

Pinchacitos que hidratan el día. La cuatricromía de mi vida se borronea en un día rutinariamente extraño, no por lo raro sino por lo ajeno a mí.
Y sin embargo la adrenalina de levantar la mano bien alto para manifestar una opinión, las palabras de alguien calificado amparando mi trabajo, ese amor platónico digno de un análisis psicoanalítico.
Una mirada desde la ventana que atraviesa las discusiones gremiales y se enreda en mis rulos absortos por la humedad, esa soberbia que clava los ojos en mi precariedad desafiante, en mi valentía al hablar, al desnudarme, al sostener mis propias palabras.
'Expresividad y expresionismo, así con minúsculas', sentencia el hombre de barba espesa y honda sabiduría, augurándonos un año de experiencias casi epidérmicas.
Lo celebro con una sonrisa en los ojos y las gotas imperceptibles que me acompañan a casa.

miércoles, 14 de abril de 2010

.existencial sin dueño

qué será de la piedra que flota,
del gorrión azul ahogándose en la lluvia,
qué será de las formas, de cualquier casa,
del tizne de tu mano en otra boca.

qué.
qué va a caminar por encima
de mi omóplato
una tarde en que me desande
el frío.

martes, 13 de abril de 2010

.ella

Carolina
Nos seus olhos tristes
Guarda tanto amor
O amor que já não existe
Eu bem que avisei, vai acabar
De tudo lhe dei para aceitar







autorretrato con lluvia



Ella lee en un ómnibus con rumbo incierto. Y piensa demasiado. Y todo da en acabar con su nombre, con su voz, con sus mañanas convertidas en tarde.
Todo amenaza con caerse del cielo como la lluvia, mientras ella escucha un disco entero bamboleándose en el asiento. La tarde le reserva un lugar entre sus brazos.
Al regreso todo es claro. La noche blanquísima le abre los ojos, sopla valentía en su intimidad de gorrión. Algo pasa afuera y es sólo afuera, porque quiere bailar toda la lluvia del mundo en puntas de pie.

viernes, 12 de marzo de 2010

.la caída de la realeza

princesas germanas muriéndose de diabetes
de besos
en orgías transparentes
como una luna nueva.
brillan entre los dientes de un hombre bueno
que las acuna con el sudor de un pez
muriendo en otra orilla.
bailan como manta-rayas
entre las sábanas que probamos
con la punta de los codos
pero nunca nos fabricaron una crisálida.
princesas germanas que bailan otra vez
con un evangelio en la frente
y sonrisas demasiado
demasiado
dulces.

jueves, 4 de marzo de 2010

.mi noche triste





Llovía transparentemente mucho.
Entre las sábanas, entre restos de sueño, se acurrucó aún más, buscando un calor perdido y suspiró deseando amanecer con sol.
Abrió los ojos al cielo celeste, más tarde, aunque la lluvia le susurrara, todavía, que el mundo la dejaba atrás.

lunes, 22 de febrero de 2010

Acantilado

Todos con las puntas de los pies saludando a la nada. Como esperando el disparo de largada, todos con la mitad de cada pie ventilándose en el vacío, a punto de saltar, amagando decisiones de perderse en una incertidumbre colectiva.

Que la lluvia me moje, me recorra toda, me empape, cumpliendo su promesa de dejarnos vivir ayer, una noche.
Que la lluvia me moje, mientras escurro mis pestañas húmedas sobre la alfombra, tiritando de una corazonada.

Que me invada el vértigo de caer rodando por ese acantilado. Tengo ropas viejas que piden recambio. Que la lluvia las moje y alguien me las saque, con su nombre...

domingo, 7 de febrero de 2010

.missing

"everybody wants freedom
one by one
march to the sun(...)

what i hope is buried in the deep, deep
what i miss
is something only you can say"

Extrañar se parece tanto a un día lleno de lluvia. Extrañar sin saber qué se extraña, sentirse uno tan tonto consigo mismo.

En días de humedad que simula un frío que no existe, tiendo a extrañar esa cama enorme que me albergaba hace seis años en un planeta desconocido. El frío extremo de afuera, los pasillos con moquette, la casa oliendo a comida casera, dulces, niños, una calma hecha de voces alegres.

Extraño el frío de la vereda en que te encontraba para pactar tácitamente una taza de café. Caminar con la alegría enemiga del invierno, sosteniendo castillitos de arena con mis manos ocultas por los guantes. Seis años después y con otro frío, la calle olía por un rato a comida casera, dulces, niños...

Extraño las almas que fueron mías durante tantas madrugadas y que luego ahuyenté. El frío, el calor, el invierno, el verano... extraño ese olor a hogar lejos de casa.

sábado, 6 de febrero de 2010

Vive por mí, que yo...

"La calle es la noche,
las caras el día,
puertos en la inmensidad.
Siempre se quiere volver a salir
luego sentir el calor de algunos leves pasos:
pasos que acaso den al borde de un enorme salón.
Donde dormir..."

Somos puertos en la inmensidad. Siempre evitando los faros y las náuseas. Siempre incautando barrancos para resbalar hasta la otra ribera.

"Aún quedan mil muros en Berlín...
desnudate por ahora,
hasta que salga el mar..."

miércoles, 3 de febrero de 2010

.fugaz

El cielo fugaz
olvida la gracia de las nubes.
Yo buscaba hemisferios para convertir en almohadas
y luces que apagaran todo rastro de palabras.
Allí hinqué mis uñas, mi pelo ardiendo, mi silueta de esqueleto, mi animal prejuicio
allí escuché el grito protagonista
de todo silencio.
El cielo fugaz
perdona el cuerpo de las nubes
en un intento por recuperar
el infierno perdido.