martes, 31 de marzo de 2009

.indicios

Un olor a herrumbre asciende.
Un alma se pierde en un vaso, un techo de zinc chasquea los dedos repetidamente.
Y pronto, van desapareciendo los dibujos circulares en el asfalto caliente; queda más oscuro.
Llueve.

3 comentarios:

g. dijo...

Y llueve.
Cada vez que llueve en tres partes del mundo estando acá me doy cuenta.

Muy interesante.
Besos.

yo mismo dijo...

bella manera de sentir las primeras gotas de agua... estoy perdido ahora. perdido de verdad...

Jor dijo...

Espero poco a poco desaparezcan los dibujos circulares que atacan el alma, también.

ainidiu amiga, ainidiu