martes, 20 de mayo de 2008

.de todo

Ayer fue raro. Muy raro. Me sentí viviendo en otro año, en otro lugar, sentí la ciudad muy ajena, desde mis suburbios hasta el centro, que me deparó una tarde también remota y sacada de mi álbum personal.
La lluvia que no llueve. La lluvia respirada por la piel, el cielo que tengo ganas de comer a cucharadas, el ómnibus que me zarandea entre canciones patéticas que soporto solo para escuchar las buenas.
Y todo me despierta, me hace flotar en una realidad ausente, muy muy lejana.
Me transporto a días del fin de mi adolescencia y rostros conocidos aparecen en los vidrios empañados de humedad. Los poemas que escribía en aquel entonces y hoy me parecen absurdos le gustaban a aquel anarquista que vociferaba incoherencias y me enseñaba de música y lealtades. Porque Artigas son los padres.
El loco desfiló en la tarde mientras dibujaba con mis dedos rotos en las ventanillas esas promesas que nunca se cumplieron, "una tarde de té en tu casa, vos tocando en el piano Amèlie", "La próxima que venga Dolina vamos juntos", "Ojalá volviera Tiersen para ir a verlo", "Aún no pude leer 'A brave new world', pero ya lo voy a hacer".
Y continúan, despidiéndose de la cordura de las nubes que pronto romperán en llanto. Sigue el día inexplicable y confuso.
Y hoy llovió.
Lo atacó en la mañana, me dejó el patio de hormigón como testigo.
Y las uvas de la parra que ya no existe y el naranjo del frente que cortaron y las corridas jugando a la escondida en todo lo ancho del terreno y mi próximo cumpleaños de chocolate. Todo viene en estos días de otoño de mentira.
Y al volver a casa un nuevo espectáculo de prostitutas poblando las esquinas de la avenida y los rincones oscuros del barrio.
Los suburbios me respiran en la nuca y me dan tregua para llegar sana y libre a la cama.

2 comentarios:

Quijo dijo...

Lluvia, sol, lluvia, sol, lluvia, sol...Veo que no soy la única con inexplicables días raros, y hasta coincidimos en el mismo día...creo que este lunes fue eso...un día muy raro ( mundialmente) :)

Eclipse dijo...

exacto, raro que de una punta a otra del mundo nos pasen estas cosas.